Los más pequeños del colegio aprenden de la mano de sus profesoras a través de diversos juegos y actividades que estimulan los movimientos gruesos, movimientos finos, el lenguaje y su capacidad de interactuar con el entorno y con las demás personas, logrando así mejorar su desarrollo.
Los estímulos son herramientas fundamentales en las primeras etapas de crecimiento de los niños. La estimulación temprana impulsa el desarrollo físico, mental y social de los niños, aumentando sus capacidades y habilidades.